lunes, 31 de agosto de 2015

Efectos de los obstáculos en el desarrollo


Efectos de los obstáculos en el desarrollo


“Durante los dos o tres primeros años actúan sobre el niño influencias que pueden alterar el carácter en la vida futura: si el niño ha sufrido algún trauma o experiencia violenta, o ha encontrado obstáculos considerables durante este período, pueden surgir desviaciones. Por esto, el carácter se desarrolla en relación con los obstáculos encontrados o con la libertad que ha favorecido su desarrollo”.
Montessori, María. "La mente absorbente", pág. 178
Es sabido que durante la infancia y la niñez, la mala alimentación y la falta de actividad física pueden generar retrasos de crecimiento, deterioro cognitivo, problemas de conducta, problemas de aprendizaje y un sistema inmune débil. Aún así siguen existiendo muchos prejuicios acerca de la vida del niño.

Este escrito pretende explicar los efectos que podemos observar en los niños cuando han encontrado obstáculos en su desarrollo tanto en el ámbito familiar como en el ámbito de la escuela. Y es que se produce un gran conflicto entre el adulto y el niño. El adulto se siente amenazado por el niño, se produce una adaptación positiva para el niño y negativa para el adulto.
Los adultos nos afanamos en intervenir en las acciones de los niños, imponemos nuestros ritmos de vida sin respetar las verdaderas necesidades del niño en la conquista de su independencia.
Ante una queja o un llanto del niño juzgamos que el niño es caprichoso, que no sabe lo que quiere, cuando realmente son reacciones de defensa del niño ante necesidades no satisfechas.
“The adult ought never to mold the child after himself, but should leave him alone and work always from the deepest comprehension of the child himself. Physical movement ougth to come from within and be organization that was described earlier as incarnation. Muscles do not develop correctly unless they do so at the service of the will”.
María Montessori. “The child in the family”, pág. 48
Y es que los obstáculos pueden debilitar o desviar a las tendencias humanas. Entendemos por obstáculo un impedimento que frena el desarrollo, o crecimiento del niño, y lo desvía.
La educación escolar ha sido concebida, en teoría, para dar a los alumnos oportunidades de desarrollo y crecimiento, atendiendo a todas y cada una de sus potencialidades, asumiendo que el niño es un ser global y complejo, una persona en continuo crecimiento. Pero generalmente tanto la familia como el equipo educativo carece del conocimiento y la preparación necesarios para no obstaculizar el desarrollo del niño.

“El trato con el niño debe ser sumamente apacible y sin ninguna violencia ... La preparación para la educación es un estudio de nosotros mismos”.
Montessori, María. "La mente absorbente", pág. 123

El niño cuando llega a la institución escolar, incluso si lo hace en sus primeros meses de vida, ya alberga dentro de sí mismo, una serie de experiencias, vivencias y características psicobiológicas específicas que condicionarán su adaptación al contexto escolar.
“Los niños recuerdan para toda la vida las adquisiciones de este período y, por tanto, los efectos negativos de los obstáculos también perduran toda la vida”.
Montessori, María. "La mente absorbente", pág. 120
Estos efectos negativos, consecuencia de los obstáculos, es lo que la Doctora Montessori llama desviaciones de la conducta del niño.
Las desviaciones pueden derivar en patologías de diferentes tipos ya que todo tipo de conducta humana puede producir sufrimiento (y llegar a ser considerado patología) dependiendo de la intensidad, rigidez, persistencia, adecuación al contexto, etc.
“Para interpretar las desviaciones se puede partir del concepto de encarnación: la energía síquica debe encarnarse en el movimiento, constituyendo la personalidad actora. Si no se ha podido realizar la unidad (por la sustitución del adulto al niño, o por falta de causas de actividad en el ambiente), los dos elementos, energía síquica y movimiento, han de desarrollarse separadamente, resultando “el hombre desequilibrado”... Se desvían ante todo porque han perdido su finalidad y vagan en el vacío, en el caos”.
Montessori, María. "El niño, el secreto de la infancia", pág. 243

Si se reprime o se obstruye la hormé, ésta buscará otras maneras de moverse. A veces puede parecer que está anestesiada por el miedo o por el uso de la televisión, videojuegos, etc. En otras ocasiones, aparece de forma estridente, como un estallido de energía para defenderse ante las barreras que encuentra a su paso. En ambos casos podemos decir que el desarrollo del niño no está siguiendo su curso natural. Y si el niño carece de orden o faltan límites en su vida, la hormé se desvanece.
La Doctora Montessori analiza los diferentes tipos de desviaciones que observó en el niño. Y encontramos un factor común en todas ellas: la intervención del adulto. Que incluso aplaude y venera muchas de estas desviaciones en el niño.
Ella diferencia dos tipos de desviaciones: las fugas y las barreras. Las fugas se manifiestan en forma de fantasías y las barreras en forma de: dependencia, posesión, deseos de poder, complejo de inferioridad, miedo, mentira y enfermedades psicosomáticas. Comprueba que las fugas son más fáciles de curar que las barreras.
También distingue entre las desviaciones mostradas por los niños fuertes, es decir, aquellos que se resisten y se rebelan ante los obstáculos que encuentran, y las desviaciones mostradas por los débiles, es decir, aquellos que sucumben a las condiciones desfavorables.
Los fuertes se convierten en caprichosos, con tendencias a la violencia, arrebatos de ira y de insubordinación. Comen más de lo necesario. También pueden ser desobedientes y posesivos, e incapaces de concentrarse.
Los efectos que se observan en los débiles son la apatía, la pasividad, el llanto y se aburren fácilmente. Se niegan a comer. Desarrollan miedos e incluso enfermedades psicosomáticas que les hacen aferrarse aún más al adulto.
Con sus observaciones pudo comprobar que:
“Todos los males provenían de la misma causa: la falta de alimento para la vida psíquica”. Montessori, María. "La mente absorbente", pág. 182

A continuación realizamos un análisis de los obstáculos más comunes que podemos ver dentro de una escuela convencional y de la familia, señalando los efectos que provocan por una relación de causa y efecto:
OBSTÁCULOS
EFECTOS

Inmovilismo: el niño sentado frente al televisor o frente al maestro deja de sentir su cuerpo, por lo tanto no desarrolla una percepción correcta del mismo. El maestro desempeña un papel dominante en la actividad de la escuela.



El niño es un participante pasivo en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
No desarrolla sus potencialidades cognitivas.
Es sabido por el estudio de la neurobiología que el hombre adquiere los fundamentos matemáticos del pensamiento tridimensional y abstracto aprendiendo a mantener su cuerpo en equilibrio.

Los niños están aislados de la realidad.
Falta de experiencias reales.
Crean un mundo irreal de fantasía.
Esta carencia contextual lleva a los niños a dejar de buscar las relaciones causales. Los niños, por decirlo así, aprenden que tienen que aceptar las cosas sin comprender lo que hay detrás, cuál es su causa.


Al niño se le suele dar todo hecho, no aprecia la relación causa-efecto.
Detrimento de su autoeficiencia.

El maestro actúa como la fuerza principal para mantener la disciplina dentro del aula.
Miedo al adulto.
Falta de autodisciplina.
Conocimiento memorizado.
No se aprende y se olvida rápidamente.
Falta de interés en el aprendizaje.
El maestro entrega los conceptos al niño directamente.
Falta de interés.
Pasividad.
Grupos de la misma edad.
Competitividad malsana.
Falta de colaboración y cooperación.
Intervención del maestro para corregir.
Miedo.
Mentiras
Ausencia del sentimiento de éxito personal.
El aprendizaje es reforzado con premios y castigos.
Dependencia emocional externa.
Miedos.
Mentiras.
Complejo de inferioridad.
Competitividad malsana
Existencia de pocos materiales para el desarrollo sensorial y enseñanza conceptual mediante la manipulación concreta.
Desequilibrio.
Ausencia de la concentración y el libre fluir.
Generalmente se trabaja poco con los padres para que entiendan y participen en el proceso de aprendizaje.
Los padres delegan el papel de educador únicamente a la escuela y a la televisión.
Dependencia del adulto.
Deseos de posesión.
Complejo de inferioridad.
Miedo.
Mentiras.
Enfermedades psicosomáticas.
Tiempo limitado para que el niño trabaje con un material específico.
Ausencia de la concentración y el libre fluir.
Falta de silencio.
Falta de concentración, desarrollo social.
El adulto siempre decide por el niño.
Ausencia de la voluntad del niño.
Ausencia del autoconocimiento.
Impaciencia del maestro.
Desobediencia, obstinación, inseguridad, pereza, pasividad.
Orgullo e ira del maestro.
Desobediencia, obstinación, inseguridad, pereza, pasividad.
Promover la fantasía.
Pereza.
Movilidad continua y desordenada.
Orden insuficiente.
El hormé se disipa.
Inseguridad.
Falta de límites.
El hormé se disipa.
Inseguridad.
Falta de autosuficiencia
Rapidez y violencia visual de la televisión, videojuegos, etc.
Falta de focalización.
Pérdida de atención.
Necesidad de estar continuamente entretenido.

En un ambiente montessori, la doctora pudo experimentar que gracias al ambiente preparado y la presencia de un adulto también preparado, se propiciaba que esas desviaciones desaparecieran.
“Pero cuando el ambiente llama con sus atractivos u ofrece motivos para una actividad constructiva, entonces todas las energías se concentran y desaparecen las desviaciones. Entonces aparece un tipo único de niño, “un nuevo niño”, la “personalidad” del niño, que ha conseguido construirse normalmente”.
Montessori, María. "La mente absorbente", pág. 185
Esta concentración en un trabajo determinado y todo lo que ello conlleva, provoca una normalización con la que aflorará la disciplina espontánea, el trabajo continuo con alegría, y el sentimiento de comprensión hacia el otro, de pertenencia a una sociedad y la compasión.
Por todo ello, el adulto como padre y/o como maestro debe ser sincero consigo mismo y mirar de frente sus propios prejuicios y miserias para así construir un mundo nuevo.

“Es absolutamente necesario que termine la época en que el adulto considera al niño como un objeto que se toma y transporta a cualquier sitio, cuando es pequeñito; y cuando mayorcito, no tiene más que obedecer y seguir. Este concepto erróneo es el obstáculo invencible para que la vida del niño sea más racional... Esta es la verdadera orientación educativa que deberían seguir las madres y sus educadores. Si la personalidad del niño debe ser auxiliada en su desarrollo por la personalidad del adulto, que es poderosa, es necesario que ésta sepa ser indulgente; y tomando como punto de apoyo las directrices facilitadas por el niño, considere como un honor el poder comprenderle y seguirle”.
Montessori, María. “El niño, el secreto de la infancia.”, pág. 128

Para iniciar este camino de renovación en la educación la doctora advierte que:
“Si se toman en cuanta directamente y solamente los prejuicios relativos al niño, entonces se logrará al mismo tiempo una reforma del adulto, porque se destruirá un obstáculo que está en él”.
Montessori, María. "La formación del hombre", pág. 75
La educación debe confiar en la manifestación de las tendencias humanas y quitar los obstáculos.
“The first duty of the educator, whether he is involved with the newborn infant or an older child, is to recognize the human personality of the young being and respect it”.
Montessori, Maria. “The child in the family”, pág.51

Entonces los adultos podemos preguntarnos ¿cómo podemos conseguir no obstaculizar el desarrollo del niño? ¿Y cómo podemos ayudar a curar esas desviaciones ya manifiestas en el niño?
Tanto los padres como los maestros necesitamos entrenarnos. Porque somos resultado de este mismo proceso lleno de obstáculos, ya están encarnados en nosotros. Podemos comenzar por conocernos a uno mismo, apartar el egoísmo y la ira de nuestro corazón para ver realmente al niño. Para ello necesitamos herramientas como la meditación y la observación. Practicar meditación nos lleva a la calma, al contacto con nosotros mismos, y a ver las cosas de forma más objetiva, así podremos entender y atender mejor a las necesidades reales del niño.
El adulto que tiene contacto con los niños, necesita un desarrollo personal que lo lleve a una transformación interior, así podrá tratar al niño como se merece. La educación necesita esa transformación, el mundo necesita ese cambio.
Crear cursos de Formación Continúa en la enseñanza pública con los que entrenar tanto a padres como a maestros en la Educación Montessori es una de las claves de este cambio.
Otra fórmula que se está siguiendo desde hace pocos años en España es la Escuela de Padres. Lo suelen promover los mismos centros educativos, y es una buena manera de entrenar a los padres con personal cualificado. De esta manera se procura una coherencia entre el ambiente de la escuela y el del hogar familiar. Que aprendamos e interioricemos técnicas que nos ayuden a saber curar la desviaciones, rompiendo el ciclo vicioso que las provoca y conocer qué podemos aportar al niño para trabaje en aquello que le interese sin que nadie le moleste.
También existen muchas iniciativas como los cursos de Christine McAcdle, quien imparte yoga para maestros en diferentes partes del mundo tanto en la enseñanza privada como en la enseñanza pública.
Podemos decir entonces, que existe cierto despertar en la sociedad, pero aún queda mucho trabajo por hacer. El medio divulgativo más poderoso en nuestra sociedad es la televisión, pero no hay apenas espacios televisivos dedicados a estos contenidos. Sólo programas como Redes y La aventura del saber del canal dos, de la Televisión Pública Española trata estos temas tan edificantes. Pero no es suficiente, porque son espacios breves que a menudo ofrecen información escasa y poco práctica.
También hay espacios radiofónicos de temática educativa, pero los “expertos” que intervienen se alejan mucho de la realidad holística del niño, al contrario toman una postura conductista bajo una visión del niño llena de prejuicios. Aconsejando de forma errónea. Quizás fuera muy útil un espacio radiofónico, en el que se trataran correctamente y con rigor científico la educación Montessori y sus bondades para alcanzar un mundo mucho mejor.
(Judit Quiñones Rodríguez)

BIBLIOGRAFÍA
  • Montessori, M. La mente absorbente del niño. Editorial Montessori-Pierson Publishing Company. Holanda. 2013.
  • Montessori, M. El niño, el secreto de la infancia. Editorial Montessori-Pierson Publishing Company. Holanda. 2013.
  • Montessori, M. La formación del hombre. Editorial Montessori-Pierson Publishing Company. Holanda. 2013.
  • Montessori, M. The child in the family. Editorial Pan Books. Londres. 1970.
  • Hüther, G. “Hechizados por los mundos virtuales”. En GeoPsicología (214, 23 de agosto) 86-93.


jueves, 6 de agosto de 2015

¿Por qué de 3 a 6 años?

Somos padres de un niño de 2 años y medio y entendemos la preocupación en la escolarización de nuestros hijos/as. Tememos que no entre en el colegio que deseamos y que no curse con normalidad sus estudios.

Si nos metimos en el embrollo de crear la Asociación, fue precisamente porque no encontrábamos el sitio adecuado para que nuestro hijo pudiera desarrollarse, crecer, aprender. No encontrábamos el sitio que queríamos. Estamos creando ese sitio y aspiramos para que pueda alcanzar a todo el período de enseñanza obligatoria.

Pero si no es así, sabemos que de 3 a 6 años encontrará un ambiente donde desarrollar su potencial. Y es así, porque este período en su vida es fundamental para perfeccionar lo que ha absorbido desde que nació, desarrollar todos sus sentidos, estructurar su capacidad cognitiva y dar con ello con su forma de ser, fiel a sus intereses y motivaciones.

Es por ello que este período es fundamental. Por ello hemos perdido el miedo, porque sabemos que es más importante responder a quién será mi hijo a los 6 años, que en qué centro estará. Esté donde esté tendrá las herramientas necesarias para relacionarse, resolver conflictos y aprender, porque con Montessori habrá interiorizado con autonomía, autoestima y libertad a aprender a aprender y a relacionarse con los demás, respetándolos y respetándose a sí mismo.


No tenemos miedo, estamos seguros. La ciencia da la razón a María Montessori, que aparte de explicarnos cómo aprende un niño/a nos brindó además las herramientas para ello.

lunes, 27 de julio de 2015

Montessori está de moda ¡CUIDADO!


Cada vez somos más las personas, familias y profesionales interesados en modos de educación alternativos. Y eso es para alegrarse, ya que cuanto más seamos, antes podremos alcanzar nuestros objetivos.

Desde la Asociación Montessori Sevilla queremos impulsar la creación de no sólo un centro Montessori, sino de muchos que, autogestionados, se dispersen por toda la ciudad y la provincia. De esta forma serán más las familias que se puedan permitir acudir a centros donde se deje florecer los potenciales de sus hijos/as y serán más los niños/as que no sean simplemente “guardados” en espacios no adecuados para el desarrollo de su talento. Para ello se proyectarán cursos de formación para familias y profesionales y, para quienes deciden crear un centro propio, ofrecer asesoramiento técnico y administrativo para su autogestión, potenciando el autoempleo.

Por lo tanto, que la psicopedagogía de María Montessori se extienda a toda la sociedad es el reto mayor de la Asociación, que aspira a que incluso alcance a la escuela pública, de forma que se acceda a ella de forma gratuita y libre.

Pero, ¡cuidado!, no queremos que la pedagogía de Montessori sea utilizada con fines propagandísticos dentro de un plan de marketing, no es el fin de este tipo de educación. Este tipo de metodología tiene sentido cuando se cree en ella y cuando se conoce. Los impulsores del proyecto y las/os guías deben conocer profundamente cómo funciona el Método, para que éste funcione. Si no es así, no sirve para la formación integral del niño/a. Y esto es malo para todos. En primer lugar, para el niño/a que no recibe lo que necesita, luego para las familias que pueden sentirse desengañadas y, por último, para todos aquellos que valoran esta metodología y ven que se está dando gato por liebre.


Por ello, advertimos que ¡cuidado!, que observemos adecuadamente los centros que se autodenominan Montessori o que se encuentran inspirados en el Método Montessori, y lo hacemos no con pretensiones mercantilistas, lo hacemos para que este maravilloso modelo de aprendizaje que María Montessori nos legó, no se desvirtúe.

viernes, 3 de julio de 2015

Nuestro Primer Ambiente Montessori

Desde la Asociación Montessori Sevilla os queremos mostrar las fotos de nuestro primer ambiente. Este ambiente está pensado para niños/as de 2 años, en Septiembre llegará el material para niñas/os de 2 años y medio a 6 y arrancaremos con “Casa de Niños”. Por esas fechas celebraremos jornadas de puertas abiertas para que podáis ver el ambiente en todo su esplendor.
Espero que os gusten.


Gracias!!!















martes, 23 de junio de 2015

La Neurociencia da la razón a María Montessori

Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro” 

La neurociencia se encarga de estudiar y analizar el sistema nervioso central de los seres humanos, entre las actividades del órgano cerebral se encuentran el desarrollo de habilidades como el aprendizaje o el lenguaje. Actualmente se le está dando mucha relevancia a estos estudios, siendo un nuevo paradigma en el campo académico. Y todos estos estudios vienen a afirmar lo que María Montessori ya observó.

Durante el desarrollo vital, el niño/a va pasando por diferentes períodos sensitivos, en los cuales le resulta muy fácil adquirir ciertas habilidades. Estos períodos sensitivos son común es a todos, pero deben ser estimulados. Por ejemplo todos hemos pasado por un período sensitivo del orden o del lenguaje e incluso los que hemos sido madres o padres por otro de reproducción.
De ello la neurociencia dice que “...Coincide con el tiempo en el que el cerebro está mejor dispuesto al cambio, es la oportunidad, interviene el ambiente, la motivación, interés etc. Mas orientado a procesos complejos. Se da a a lo largo de toda la vida con una mayor incidencia en la etapa infantil y adolescente”. Stevens y Fields, 2000

Para estimular adecuadamente estos períodos, Montessori proyectó un ambiente donde la energía conductora fuera el amor, creando un sitio armonioso a sus ritmos. En la actualidad se ha demostrado científicamente que la adquisición de conocimientos, ya sean en las aulas o en la vida, no se consigue al memorizar, ni al repetir una y otra vez, sino al hacer, experimentar y, sobre todo, emocionarnos. La emoción, los sentimientos, sus mecanismos cerebrales y su expresión en la conducta son el pilar fundamental del aprendizaje.

El ambiente Montessori, a su vez, responde a los estudios de los doctores Geoffrey Caine yRenate N. Caine (Education on the Edge of Possibility. 1997), para pasar de la teoría pedagógica a la práctica en el aula con el propósito de aprender a aprender:

Principios de Aplicación en el aula de Caine y Caine
Características del ambiente Montessori
1. Inmersión orquestada en una experiencia compleja: crear entornos de aprendizaje que sumerjan totalmente a los alumnos en una experiencia educativa.
El espacio es atractivo y organizado, de esta forma se le invita al trabajo.
Los materiales se encuentran distribuidos por áreas, lo que provee de oportunidades para la autoeducación y la interacción social.
2. Estado de alerta relajado: eliminar el miedo en los alumnos, mientras se mantiene un entorno muy desafiante.
El ambiente está preparado y es un espacio diseñado para proteger y promover la libertad y la independencia.
Cada Material ofrece unos retos para el niño, que finalmente superará con éxito. Cada niño a su ritmo y según sus necesidades.
El adulto preparado custodia este ambiente.
Los materiales se van renovando para potenciar la curiosidad del niño/a.
3. Procesamiento activo: permitir que el alumno consolide e interiorice la información procesándola activamente.
Los materiales son reales y manipulables, por lo que aprenden haciendo, lo que interioriza y hace significativo el aprendizaje. Pueden repetirlo todas las veces que quieran y nunca son interrumpidos.

Y, por otro lado los materiales diseñados por ella se basan en el trabajo procedimental. Lo que ayudará a la retención y a la adquisición capacitiva de conocimientos. Edgar Dale realizó el siguiente esquema:


No hay que olvidar que María Montessori fue científica y, como demuestra todo esto, una adelantada a su tiempo, que nos brindó un método de enseñanza que respeta al niño/a y le capacita para aprender.








viernes, 19 de junio de 2015

Presentación Programa Educativo para curso 2015/16

Como sabéis estamos trabajando desde la Asociación para ofrecer ambientes Montessori para niños/as de 1 a 3 años "Comunidad infantil" y para niños/as de 3 a 6 años "Casa de niños".

Para seguir avanzando en ello y divulgar la Psicopedagogía de María Montessori hemos preparado un encuentro el próximo Jueves 25 de Junio en el Salón de Actos del Parque del Alamillo a las 19:00h.
Este encuentro servirá para compartir experiencias, apuntarse a la Asociación (siempre de forma gratuita), crear sinergias y lazos de unión, así como poder conocernos personalmente.

Allí nos vemos!!!


jueves, 11 de junio de 2015

¿Qué tienen en común los creadores de Google, Wikipedia y Amazon?


Que fueron educados en el Método Montessori. En este enlace encontrás un listado de algunas personas educadas en el Método Montessori. Larry Page y Sergei Brin, creadores de Google, Jeff Bezos de Amazon, Jimmy Wales de Wikipedia o talentos reconocidos como Gabriel García Márquez o Anna Frank fueron educados bajo el Método Montessori.

La cuestión no es que nuestros hijos alcancen un éxito a nivel mundial, sino que logren las mayores cotas de capacitación dentro de sus posibilidades, que exploten su talento y creatividad en la actividad que les interese, que sean felices en el trabajo que elijan.
Y para ello es necesario que el sistema educativo sea el apropiado. Un sistema educativo que les califica numéricamente sin tener en cuenta sus posibilidades o limitaciones, un sistema que no cultiva el talento o la creatividad, un sistema educativo que no permita al alumno fluir con la actividad sobra la que demuestra interés, será un lastre para alcanzar estas metas.
Por ello apostamos por el Método Montessori, porque:
  • Permite al niño/a explorar su creatividad. Si definimos creatividad como la capacidad para generar ideas para la resolución de problemas. El Método Montessori estructura la mente del niño/a para que cualquier tarea pueda ser solventada con una serie de sencillos pasos. Así problemas complejos, serán descompuestos por él o ella para hallar con la solución adecuada.
  • El niño/a puede dedicar todo el tiempo que desea a la realización de una tarea. Si su interés se decanta en ese momento por las matemáticas, dejaremos que explore todos sus dudas, inquietudes y deseos, sin toques de sirena, sin prisas, cada niño/a a su ritmo.
  • Los niños/as no son un número, no son calificables. Cada ser es único, lo que le dota de un valor incalculable. Los materiales en el ambiente Montessori son autocorrectivos, así el niño/a podrá, por sí mismo, ver cómo alcanzar el objetivo sin intervención. Esto le dota de autonomía, seguridad y confianza. Él es capaz de hacerlo!!

Todo esto le permitirá tener un cerebro creativo, interesado y seguro, lo que le dotará de las herramientas necesarias para superar cualquier reto de la forma más acertada, le capacitará para trabajos que aún hoy no están inventados y le permitirá ser feliz, que es lo más importante, en las actividades que lleve a cabo.


Yo no quiero que mi hijo invente el nuevo Google, yo quiero que mi hijo sea feliz haga lo que haga!!